Rocket Lab se sube al carro de la reutilización

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Rocket Lab se sube al carro de la reutilización

Rocket Lab es una empresa estadounidense con base en Nueva Zelanda famosa por su microlanzador Electron. El Electron debutó en mayo de 2017 como el primer microlanzador comercial desarrollado por una compañía privada. Aunque el vuelo inaugural fue un fracaso, desde entonces ha realizado seis misiones exitosas. En lo que llevamos de 2019 ya lleva tres lanzamientos y hay planeados varios más antes de fin de año. No contento con todo ello, Rocket Lab acaba de anunciar que planea recuperar y reutilizar las primeras etapas de los Electron para efectuar más lanzamientos. Al parecer, el número de misiones planeadas es tan elevado que Rocket Lab simplemente no puede mantener este ritmo con las instalaciones que tiene actualmente.

Recreación de la recuperación de una primera etapa del Electron (Rocket Lab).

De entrada, por tanto, la reutilización no servirá para reducir los precios de lanzamiento, sino para que Rocket Lab pueda llevar a cabo las misiones previstas. Peter Beck, el CEO de Rocket Lab, no ha dado muchos detalles de cómo será el proceso de recuperación de las primeras etapas, aunque en un vídeo publicado por la empresa se aprecia que la primera etapa usará un paracaídas para frenar su descenso y será capturada en vuelo por un helicóptero, que la llevará hasta un buque localizado en altamar frente a las costas de Nueva Zelanda.

Un cohete Electron en la rampa RLLC 1 de la península de Mahia (Nueva Zelanda) (Rocket Lab).

Eso sí, no estamos ante un Falcon 9 en miniatura. En principio, la etapa no efectuará ningún encendido de frenado importante con sus motores con el fin de que la capacidad de reutilización no tenga un impacto significativo en la carga útil, que es de solamente 225 kg en órbita baja. Sin embargo, la recuperación mediante paracaídas presenta varios problemas, empezando por la necesidad de reforzar la estructura de la etapa para soportar el despliegue del paracaídas. La etapa y los motores también deberán ser modificados para aguantar las temperaturas de la reentrada. El método de captura mediante helicóptero tiene como objetivo evitar el contacto de la etapa con el agua salada y facilitar así su reutilización. El sistema recuerda, salvando las obvias distancias, al empleado por la NRO para recuperar las cápsulas de los satélites espías Corona, Gambit y Hexagon. La captura de etapas en el aire se ha propuesto en el pasado para varios cohetes —incluyendo la enorme etapa S-IC del Saturno V—, pero nunca se ha llevado a cabo.

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Recreación de la reentrada de la primera etapa (Rocket Lab).

Rocket Lab intentará recuperar una etapa antes de 2020. De entrada, en el próximo lanzamiento previsto para el 16 de agosto la primera etapa llevará sensores especiales para grabar los datos durante la reentrada y el descenso. Con el fin de que estas mejoras no afecten de forma negativa a la capacidad de carga del lanzador, la empresa está desarrollando un nuevo modelo de etapa mejorado —o block, usando la misma terminología de SpaceX—. Rocket Lab no es la única empresa de microlanzadores que está estudiando la reutilización; la empresa española PLD Space también quiere reutilizar sus lanzadores Miura 1 y Miura 5. Evidentemente, Rocket Lab mantiene hoy en día una enorme ventaja con respecto a sus competidores, una ventaja que sin duda se hará aún más grande si logra reutilizar las primeras etapas del Electron.

Ensayo de la recuperación de la primera etapa del cohete Miura 1 (PLD Space).

Datos del cohete Electron:

Electron es un pequeño lanzador de dos etapas de 17 metros de longitud y 1,2 metros de diámetro capaz de situar 225 kg en una órbita baja de 300 kilómetros de altura y 45º de inclinación o 100 kg en una órbita heliosíncrona de 500 kilómetros de altura. Usa queroseno (RP-1) y oxígeno líquido en sus dos etapas y su masa al lanzamiento es de 12,5 toneladas. La primera etapa posee nueve motores Rutherford con un empuje total de 162 kN y un impulso específico (Isp) de 303 segundos. La segunda etapa usa un solo motor Rutherford Vacuum adaptado al vacío con un empuje de 22 kN y 330 segundos de Isp. Los Rutherford emplean motores eléctricos y baterías de ion litio para su funcionamiento.

Primer lanzamiento del Electron en 2017 (Rocket Lab).

La primera etapa tiene 12,1 metros de longitud y una masa en seco de 950 kg y lleva 9.250 kg de combustible. Funciona durante 2,5 minutos. La segunda etapa tiene una longitud de 2,1 metros y una masa en seco de 250 kg y lleva 2.150 kg de combustible. Rocket Lab ha empleado materiales compuestos y técnicas de impresión 3D para abaratar el coste de la construcción del vector. El motor Rutherford es el único en servicio que tiene todas sus partes principales fabricadas mediante impresión 3D (Rocket Lab afirma que la impresión de un motor tarda unas 24 horas).

Un cohete Electron (Rocket Lab).

LINK DE LA FUENTE ORIGINAL NAUKAS DANIEL MARIN

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