¿Es el asteroide Higía un nuevo planeta enano?

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¿Es el asteroide Higía un nuevo planeta enano?

Lo más probable es que ni siquiera te suene el nombre. Pero es el cuarto objeto más grande del cinturón de asteroides, tanto en masa como en tamaño. Hablamos del asteroide 10 Hygiea —Higía en castellano—, que, y a pesar de su gran tamaño, fue el décimo asteroide en ser descubierto, como su número de catálogo delata. En cuestión de tamaño, Higía solo está detrás de Ceres, Vesta y Palas. No sabemos con seguridad cómo es Higía porque ninguna nave espacial ha pasado cerca, pero tenemos miles de observaciones hechas con telescopios terrestres. Y las últimas han sido obtenidas mediante el potente instrumento SPHERE del telescopio VLT (Very Large Telescope), situado en Chile. Gracias a la enorme resolución del VLT los investigadores han podido determinar la forma y tamaño de Higía con una gran precisión. ¿Y qué han encontrado? Pues que, contra todo pronóstico, Higía es casi esférico. O, expresado de otra forma, esto significa que cumpliría con los criterios para ser catalogado como planeta enano.

Nuevo modelo del asteroide 10 Higía en base a las observaciones del VLT (ESO/P. Vernazza et al./MISTRAL algorithm (ONERA/CNRS)).

El equipo de investigadores liderados por el francés Pierre Vernazza han comprobado que el diámetro de Higía es de 540 kilómetros (±14 kilómetros) y que su densidad es relativamente baja, de solo 1944 kg por metro cúbico, un dato que sugiere un alto porcentaje de hielo de agua en su composición. El periodo de rotación de Higía es de 13,8 horas, la mitad de lo que se creía hasta ahora. La forma casi esférica de Higía ha resultado ser una sorpresa porque está espectralmente asociado a una famosa familia de asteroides con casi 700 miembros más pequeños. La explicación más lógica es que estos asteroides provengan de Higía y que se han desperdigado por el cinturón principal tras una o varias colisiones catastróficas con otros cuerpos. La consecuencia directa de esta hipótesis es que Higía debería tener enormes cuencas de impacto, como es el caso de Vesta, que deformen su superficie y la aparten de la forma esférica. Curiosamente, no es el caso, y el equipo de Vernazza solo ha identificado lo que parecen ser dos cráteres de tamaño medio.

Higía comparado con Vesta y Ceres (ESO/P. Vernazza et al./MISTRAL algorithm (ONERA/CNRS)).

Con el fin de reconciliar la forma esférica de Higía con la existencia de esta familia de asteroides, el equipo de Vernazza ha propuesto una hipótesis muy interesante. De acuerdo con la misma, hace dos mil millones de años Higía chocó frontalmente con un asteroide de entre 75 y 150 kilómetros de diámetro. Como resultado de la colisión se produjeron miles de fragmentos que formarían la familia de asteroides actualmente asociados a Higía. Por su parte, los restos de Higía se volvieron a unir para dar lugar a un cuerpo de forma esférica gracias a la gran cantidad de agua que tenía este cuerpo.

Modelo de colisión con otro asteroide hace dos mil millones de años que dio a Higía su forma esférica actual (Vernazza et al.).

La historia de la formación de Higía es fascinante y, de ser correcta esta nueva hipótesis, estaríamos ante un cuerpo de tan solo dos mil millones de años de antigüedad con una composición parecida a la de Ceres (la misión Dawn de la NASA ha revelado que Ceres se formó más lejos del Sol, aunque más cerca que el cinturón de Kuiper). Sin embargo, me temo que el hecho que realmente va a llamar la atención de los medios y del gran público no es este, sino que estamos ante un nuevo candidato a planeta enano. Si Higía es considerado un planeta enano, sería el segundo del cinturón de asteroides, tras Ceres, ya que el resto de este tipo de cuerpos son objetos transneptunianos. La categoría de planeta enano fue introducida en 2006 para acomodar objetos del cinturón de Kuiper como Plutón y Eris y evitar así que el sistema solar tuviese con el tiempo decenas o centenares de «planetas». El resultado es que Ceres pasó a ser considerado un planeta enano como un «daño colateral» inesperado de la dura batalla por la categoría de planeta de Plutón.

Según una de las propuestas discutidas por la UAI en 2006, Higía hubiera sido considerado un planeta (Wikipedia).
Los cuatro mayores cuerpos del cinturón de asteroides (NASA/ESO/P. Vernazza et al./MISTRAL algorithm (ONERA/CNRS)).

De acuerdo con la Unión Astronómica Internacional (UAI), un planeta enano es cualquier objeto que gira alrededor del Sol con forma esférica —en lenguaje de la UAI esto se traduce como que «está en equilibrio hidrostático»—, independientemente de su tamaño, y que está acompañado en su órbita por otros objetos de características similares. El problema de esta definición es que ningún objeto del sistema solar tiene una forma esférica perfecta y no hay un límite de «esfericidad» que se considere adecuado. Para colmo, la forma de un objeto depende de su composición (un objeto rico en volátiles alcanza el equilibrio hidrostático con una masa menor que un cuerpo rico en rocas y metales). La definición de planeta de la UAI de 2006 nos ofrece una mejor imagen del sistema solar y visibiliza el cinturón de asteroides y el de Kuiper como dos grandes zonas de cuerpos menores que merecen toda nuestra atención.

Higía presenta una «esfericidad» parecida a la de Ceres, aunque algo menor (Vernazza et al.).

Por contra, la categoría de planeta enano se ha convertido en este tiempo en una especie de cajón de sastre geológico que no solo no ayuda a comprender el sistema solar, sino que lo complica. Antes Ceres era simplemente el asteroide de mayor tamaño y todo el mundo sabía que para entender bien este cuerpo había que estudiar los otros miles de asteroides del cinturón principal que lo acompañan. Ahora, la nueva definición de planeta enano sitúa a Ceres como un objeto ajeno y extraño al cinturón de asteroides a ojos del público. Como si hubiera sido colocado ahí por ate de magia y no tuviese ninguna relación con el resto de asteroides. Sí, Ceres se formó más lejos de donde se encuentra ahora, pero también lo hicieron otros miles de asteroides que ahora no guardan ninguna relación de categoría con él. No sé cuál es la solución a este embrollo «botánico» creado por la UAI en 2006. Quizás se podría añadir un párrafo a la definición de planeta enano especificando que un planeta enano puede ser un asteroide al mismo tiempo, aunque hay que recordar que no existe una definición oficial de «asteroide» o, ya que estamos, de «cometa» (de hecho, no hay una frontera definida entre ambas categorías).

Modelo de la forma de Higía (Vernazza et al.).

Antes de que lo consideremos un planeta enano, hay que tener en cuenta que Higía solo tiene la mitad de tamaño de Ceres, aproximadamente, y que su «esfericidad» es menor, aunque sigue siendo más alta que la del resto de asteroides conocidos. Si es catalogado como planeta enano se daría la paradoja de que tendríamos un planeta enano en el cinturón de asteroides más pequeño que Vesta y Palas. Personalmente, me da igual si Higía se considera un planeta enano o no. A la naturaleza no le importan nuestras absurdas convenciones y nuestros sistemas de categorización defectuosos. Quizás sería positivo que Higía sea declarado planeta enano en tanto en cuanto ayudaría a que el gran público comprendiese que Ceres no es una anomalía del cinturón de asteroides, pero me temo que esto no va a suceder. En cualquier caso, es una magnífica excusa para estudiar Higía —y ya que estamos, Palas— con una sonda espacial.

Referencias:

  • https://www.eso.org/public/news/eso1918/
  • https://www.eso.org/public/archives/releases/sciencepapers/eso1918/eso1918a.pdf

LINK DE LA FUENTE ORIGINAL NAUKAS DANIEL MARIN

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